Leer e interpretar las etiquetas nutricionales en el supermercado puede ser una tarea difícil. Los visitantes verán una etiqueta más grande que la normal, codificada con colores que explican la información nutricional del producto. A los visitantes se les pedirá que comparen las etiquetas nutricionales de diferentes productos y que respondan preguntas como “¿Cuál producto tiene más calcio?” y “¿Qué producto tiene más fibra?”.